En este artículo te ayudamos a identificar qué puedes hacer si tú o una mujer de tu entorno sufrís violencia machista y a conocer qué recursos están disponibles, porque las fiestas de Navidad que a menudo asociamos a encuentros familiares, donde estimar, compartir, disfrutar y crear recuerdos, para muchas mujeres y niños, significan justo el contrario: más control, más contacto con su agresor y un aumento de la violencia machista.
Última modificación: 24 febrero 2026
La violencia se manifiesta de muchas formas, no siempre es física. También puede expresarse a través del control, la humillación, las amenazas, los silencios, el miedo constante, el clima de terror, la presión económica o hacerte sentir pequeña.
Durante la Navidad, estos comportamientos pueden agraviarse porque hay más espacios y tiempos que el agresor puede utilizar para hacer daño.
Durante los periodos de vacaciones coinciden varios factores de riesgo que incrementan la violencia machista:
Todo ello genera un escenario especialmente peligroso para las mujeres y niños que ya viven situaciones de violencia física, psicológica, sexual o económica.
Las fiestas también pueden intensificar la violencia vicaria. El aumento de días de guarda puede ser utilizado por algunos agresores por, por ejemplo, romper el vínculo entre madre e hijos/as impidiendo el contacto o utilizar los niños como herramienta de control y castigo.
Esta forma de violencia es prácticament invisible y causa un daño profundo tanto a las mujeres como a los niños.
El primer paso puede ser solo reconocer que el que vives no es aceptable. Confía en el que sientes y prioriza tu protección
Si durante las fiestas detectas que alguna familiar o amiga sufre violencia tienes que saber que el silencio también forma parte. El relato navideño de la familia feliz puede convertirse en una forma de violencia simbólica que obliga muchas mujeres a callar, a minimizar el que viven y a sostener una apariencia de normalidad que las desgasta y las pone en riesgo.
Frases como “ahora no es el momento”, “es Navidad” o “piensa en los niños” no protegen: perpetúan la violencia, desamparan y mantienen el riesgo y, sobre todo:
Si tú o una mujer de tu entorno sufrís violencia machista tenéis que saber que los recursos no se paran durante las fiestas y el despacho tampoco:
Puedes trucar solo para informarte. No te comprometes a nada.
Te mereces unas fiestas sin miedo, sin importar el que digan los otros, si lo minimizan o te dicen que la Navidad son para estar en familia. Te mereces vivir sin violencia siempre, también en Navidad.
Cuando estés preparada, hay camino, hay recursos y una red inmensa de profesionales que te creerán y te acompañarán.
Si tú o una mujer de tu entorno sufre violencia machista tienes que saber que la violencia machista es una vulneración de derechos humanos, no es un conflicto privado, ni un problema de pareja.
Esta Navidad, basura todo lo posible para asegurar la seguridad, dignidad y libertad de todas las mujeres y niños.
Porque sin derechos, no hay celebración posible.